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11 mayo, 2013

La vida es como fumarse un porro

Cuando naces no tienes ni idea de nada. No sabes como tienes que vivir, ni como se hacen las cosas. Poco a poco aprendes, y cada vez te salen mejor. Una vez ya que has conseguido saber de qué forma puedes hacer bien las cosas es cuando empieza la bueno...
La primera calada te entra hasta dentro y la disfrutas como nada. Buen sabor, te sientes bien, porque no sabes lo que va a venir después. La segunda la inspiras de tal manera que sientes como se mete en tu cuerpo y empiezas a volar. Cuando le das la tercera calada empiezas a notar como se consume, y que cada vez falta menos para que se acabe. Cada vez se consume más, hasta que ves que poco a poco estás llegando a la cartaja, pero sigues dándole. Es entonces cuando empiezas a pensar en cómo empezó todo. En cómo aprendiste a hacerlo, en lo rico que te había sabido la primera calada... Hasta que empieza a rascar y vuelves al presente. Hasta que te deja un sabor amargo, hasta que empieza a quemar, y antes de tirarlo al suelo y pisarlo, ya quieres volver a liarte otro para volver a empezar.

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