.

.

03 abril, 2016

Sin ti, pero contigo

Me has hecho escribir
sin siquiera conocerte.
Me has hecho sonreír
sin haber podido verte.

Me has hecho confiar
y sentir
sin hablar.
Me has hecho pensar
y pensar
sin parar.

Ahora paro y pienso,
qué hago aquí callada
sin decirte lo que siento;
qué hago aquí sentada
sin decirte que lo siento.

Siento no poder ser valiente
y arriesgar,
jugarme todo a una
sin miedo a que salga mal.

Y siento no poder haber llegado antes
y hacerte saber que
me encanta que
me encantes.

Y canto sin cantar
y callo por no hablar,
por no hacerte pensar que
estoy loca de atar.

Y es irónico porque
lo que ata te encarcela
y yo te quiero libre
como el pájaro que vuela.

Y hablando de volar
dame alas pa' llegar
a ese infierno tuyo
del que te quiero sacar.

O arder en él contigo,
me es indiferente,
si nos hacemos ceniza
seremos eternamente.

Y lo eterno te mereces,
sin saber de qué careces,
si te doy lo que ya tienes
te lo quedas para siempre.

Y para siempre eres magia,
para siempre eres luz,
para siempre la distancia
entre lo triste y tú.

Y tú eres valentía,
eres realidad,
eres de los pocos que
quedan de verdad.

Y de verdad te digo y siento
que por ti pierdo el aliento
sin haberte conocido
quiero ser contigo.

03 febrero, 2016

Y más que esta noche, son todas desde que te conozco

Esta noche siento frío. Esta noche siento ausencia. Esta noche siento vacío. Esta noche siento abandono. Esta noche siento nostalgia. Esta noche siento miedo.
Y más que frío es frialdad; después de tanto tiempo sin experimentar el calor que alimenta las ganas de sentirte vivo acabas por quedarte congelado. Y más que ausencia es soledad; es tan grande la falta que parece que estás solo en medio de un montón de gente. Y más que vacío es espacio; demasiado espacio en una cama tan pequeña en la que la almohada es la que llora por tener tu nombre y no tus sueños. Y más que abandono es despreocupación por uno mismo; despreocupación por no tener un segundo si quiera en todo el día para dejar de pensar en él para hacerlo en ti. Y más que nostalgia es falta; falta de la complicidad inocente de pedir un beso con la mirada. Y más que miedo es terror; terror de volver a cometer la locura de dejarme vencer en esta puta guerra eterna de mí contra mi cobardía y no dar el paso hacia el camino que me lleva hasta ti.
Esta noche siento no estar contigo; y más que sentirlo no puedo.

02 febrero, 2016

Querida yo

Hace mucho que no te escribo. Y cuando digo 'te' digo 'me', y es que nunca encuentro motivos suficientes por los que empezar a decirme algo. Nunca me dedico mis escritos y creo que ya va siendo hora de decirme lo que siempre digo y nunca a mí. Así que...

Querida yo:
¿Cuántas veces has sido el impulso de tantos a los que quieres haciendo ver que el camino no es tan complicado como pensaban?¿Cuántas veces te has dejado la piel en sacar a los demás del pozo y has acabado por caer tú en él? ¿ Cuántas veces has dicho que lo que no da alegrías no tiene el derecho de dar penas?¿Cuántas veces has sido capaz de evitar desastres y dejar de lado el tuyo? ¿Cuántas noches has pasado consolando lágrimas que no te pertenecían y has acabado por hacerlas tuyas? ¿Cuántas veces has robado sonrisas sin consentimiento y te han pedido que nunca pares de hacerlo? ¿Cuántas veces has dicho ¡arriesga! y cuántas veces has arriesgado tú? ¿Eh? ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué das consejos que luego eres incapaz de aplicarte? ¿Por qué ves soluciones a todos los problemas menos a los tuyos? ¿Por qué no arriesgas si no tienes nada que perder? Ahora es ese chico con la manía de agarrarse el corazón el que te tiene en un vaivén de olas, mareas y terremotos que nunca acaban, pero quién sabe qué será mañana lo que te quite el sueño. Déjate llevar, disfruta del momento, no contengas ni lágrimas, ni risas. Abraza sin pensar, besa sin temor, quiere de corazón. Como siempre lo has hecho, pero demuestralo. No sé desde cuándo tienes esa coraza encima, pero no deja mostrar todo lo que tienes, todo lo que eres. Eres más de lo que creen, y por supuesto más de lo que crees tú. Deja que pase, que simplemente pase, y no lo pienses tanto. Conquista y reconquista cada día a quien quieras mantener en tu vida, y a quien no, échalo. Y a quien quieras meter, ¡hazlo! No lo pienses más. Deja eso para otro día y actúa ya.
Querida yo, hoy empieza mi nuevo yo.

07 octubre, 2015

Perdida

Hace mucho que no escribo lo que siento. Que no saco de mí lo que guardo dentro, y no me gusta. No me gusta porque es como un saco que se va llenando y cada vez pesa más y más. Pero es que cada vez me cuesta más dejar que salga, sentir que fluye; porque no fluye nada. Estoy estancada, emocionalmente despreocupada, o preocupadamente preocupada. No lo sé. Tengo un completo descoloque de mis emociones. No sé si estoy feliz cuando me río, no sé si ya no lloro porque lloré demasiado o porque no estoy triste; solo rara. Rara y diferente. Ajena al mundo, a todo. A las buenas y las malas cosas. ¿Qué me pasa? ¿Quién soy y qué he hecho conmigo?
No me encuentro, me he perdido y no sé dónde buscarme.

30 septiembre, 2015

30 de septiembre

Hace poco más de un año a penas sabía quien eras. Hoy haces dieciocho y me duele no poder celebrarlos contigo.
Cuando conoces a una persona que sin a penas esfuerzo te lo da todo, que sin a penas saber de ti conoce tus reacciones, que sin preguntarte qué ha pasado sabe si estás triste o feliz, es entonces cuando vuelves a confiar en que sigue habiendo gente que merece la pena. Es entonces cuando te das cuenta de que de casualidades se pueden conseguir grandes cosas; a ti.
Sí, mi querido E. ... Eres una de esas personas que no cambiaría por nadie, que no quisiera perder por nada. Eres una de esas personas que no quedan, una de esas personas que se convierten en parte de la esencia de uno mismo. Eres una de esas personas que un día aparecen en tu vida y deseas que no se vayan nunca. Eres... ¿cómo decirlo? ¿Necesario? Todo el mundo debería de tener un E. en su vida. Eres todas esas cosas que uno necesita cuando está bien, cuando está mal; cuando no está. Eres risas cuando hay que reír, eres consuelo cuando hay que llorar, eres sonrisas cuando hay que parar. Eres color cuando el día está gris, eres (un) Sol cuando no para de llover, y aquí no hay otra cosa más que lluvia.
En fin, eres alguien tan especial, que ni una canción tan preciosa como la que suena, ni unas palabras como las que estoy escribiendo como regalo de cumpleaños y cumplidora de mi promesa pueden hacerte justicia.
Si es verdad eso que dicen de que 'de tal palo, tal astilla' tengo que agradecer a tus padres ser como son; y que te matricularan en Zubiri. A ti también tengo que agradecerte tantas cosas que no sé ni cómo empezar, y tres minutos no dan para mucho. Así que, mi amor, solo puedo decirte que espero que cumplas muchos años más, muy cerquita de mí, y que disfrutes de tu día, de tus dieciocho, y de toda la gente que tienes a tu al rededor. De toda la gente que te quiere porque es inevitable no hacerlo; porque tú eres inevitable.
Te quiero mucho.