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15 agosto, 2013

Cara cara, y pasando de largo

Te llenó de sonrisas, te regaló sus miradas, te dedicó sus palabras, te devolvió la ilusión. Te prometió sueños, te propuso futuro.
Te quitó los obstáculos, te añadió deseos, te borro las lágrimas. Te tomó la mano, te guió, te llevó, te levantó.
Brindó por ti, por vosotros. Defendió lo indefendible. Te protegió, te arropó. Te adoró, te abrazó, te besó y te cuidó. Te lo dió todo; te quiso.
Invertió su tiempo y esfuerzo en ti, y ahora te ve, pero no te mira. Os cruzais cara a cara, pero te da la espalda.

14 agosto, 2013

Comprender lo incomprensible

Días en los que te levantas y lo único que quieres es volverte a dormir. Veces en las que sientes que, de repente, sin saber por qué, estás solo. Momentos en los que prefieres hundirte en tu propia soledad, pero a la vez necesitas compañía. Situaciones que no provocas, pero te ves involucrado en ellas. Noches en las que las lágrimas florecen sin esfuerzo alguno. Sonrisas ahogadas en llanto. Deseos perdidos en la oscuridad de tu habitación. Sensaciones amargas con las que compartes almohada. Silencios perdidos entre carcajadas de los demás.
Tu autoestima vaguea entre callejones sin salida y te encierra en un círculo vicioso. La niebla de tu vida ha borrado el brillo de tus ojos, y tu corazón no late con tantas ganas.
Hacía tiempo que no te sentías así.
Podrías someterte a una línea imaginaria que limitara tus deseos en la realidad. De hecho, es lo que haces. Y en vez de enfrentarte e intentar borrarla de tu mente, cada vez la marcas más fuerte, hasta que te es imposible sobrepasarla. Te rindes. Te sientas, agachas la cabeza y suspiras. Qué vida más puta, ¿no?
Pero mira, aquí sigues, aguantando lo que te echen. Tragando y tragando. Llenando tu vida de malos ratos, viendo el vaso medio vacío, en vez de medio lleno.
Y bueno, aquí estoy yo; comprendiendo lo incomprensible.

11 mayo, 2013

No puedo más

Esta noche solo me apetece salir, ¿sabes? Salir y no volver en un tiempo. No hablo de salir de fiesta, no. Hablo de salir de aquí. De esta puta vida entre rejas imaginarias que no me dejan moverme a dónde y cómo yo quiero. Estoy harta, ya. Harta de que nunca salgan bien las cosas, harta de que cuando parece que todo va perfecto, por una cosa o por otra se vaya todo a la mierda, y sin saber por qué.
Nadie sabe, nadie tiene ni idea de lo que estoy hablando, pero como dijo Kurt Cobain, "si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma, mucha gente al verme sonreír lloraría conmigo".

Y no, no habrá quién entienda esto, porque nadie lo ha vivido así. Soy débil y fuerte, el problema es que utilizo la fuerza en cosas que creo que es necesario, y cuando realmente la necesito, ya no me queda.

La vida es como fumarse un porro

Cuando naces no tienes ni idea de nada. No sabes como tienes que vivir, ni como se hacen las cosas. Poco a poco aprendes, y cada vez te salen mejor. Una vez ya que has conseguido saber de qué forma puedes hacer bien las cosas es cuando empieza la bueno...
La primera calada te entra hasta dentro y la disfrutas como nada. Buen sabor, te sientes bien, porque no sabes lo que va a venir después. La segunda la inspiras de tal manera que sientes como se mete en tu cuerpo y empiezas a volar. Cuando le das la tercera calada empiezas a notar como se consume, y que cada vez falta menos para que se acabe. Cada vez se consume más, hasta que ves que poco a poco estás llegando a la cartaja, pero sigues dándole. Es entonces cuando empiezas a pensar en cómo empezó todo. En cómo aprendiste a hacerlo, en lo rico que te había sabido la primera calada... Hasta que empieza a rascar y vuelves al presente. Hasta que te deja un sabor amargo, hasta que empieza a quemar, y antes de tirarlo al suelo y pisarlo, ya quieres volver a liarte otro para volver a empezar.

Yo no voy a pedirte que te quedes si no quieres

Nacimos con libertad de expresión, aunque a veces nos la intenten limitar. Puede que me callen la boca y no pueda decir lo que siento, pero no por eso mi corazón va a dejar de sentir.
Déjame, ¿vale? Déjame decirte que desde que has llegado a mi vida lo único que has hecho es matarme a sonrisas y carcajadas. Déjame decirte que desde que estamos juntos es todo mejor. Déjame contarte que ahora para mí lo eres todo. ¿Quién me lo iba a decir, verdad? Ni yo me lo esperaba, pero bueno... Me he enamorado, ¿qué le voy a hacer? Ahora eres tú o ninguno.