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07 noviembre, 2011

Por fin todo cambia.



Hoy, he amanecido con un día oscuro. Por mi ventana a penas entraba luz, solo se colaban dos rayitos de luz anaranjada, eran las farolas, que siendo conscientes de que a penas alumbraran, estaban deseando que saliera el sol para dejar de trabajar.
Cuando he salido a la calle, las nubes estaban bajas, tanto, que parecía que estaba andando sobre ellas. Aunque, no es la primera vez que me siento de esa manera, ha sido una sensación muy agradable. Pero hoy me he dado cuenta de que siempre hay algo que puede hacer mejorar el momento, y aunque cuando ha mejorado ha sido rato después, he dejado de sentirme encima de las nubes para sentirme acunada en la luna. 

03 noviembre, 2011

Y entonces aparece él

Hoy es un día de esos en los que te levantas sin ganas de hacer nada. En los que miras atrás y te arrepientes de tanto... De esos días en los que te das cuenta que vives más tiempo mirando atrás, o evitando el dar un paso de más hacia delante, y te olvidas del sitio donde estás.
Hoy es un día en el que solo te apetece encerrarte en tu habitación, escuchando música triste, apartada del mundo. Sintiéndote una mierda. Sintiéndote una mierda por un gran error que intentas borrar pero no encuentras la manera de hacerlo.
Hoy es un día en el que sientes que todo se te cae encima, que no te sientes con fuerzas de levantarte siquiera. En el que esa frase se te repite en la cabeza, una y otra vez... Ese día en el que solo quieres desaparecer, ¿sabes?. Desaparecer, mandar todo a la mierda y que todos se olviden de que existes... En el que no ves que camino tienes que seguir, en el que no ves luz..
5.25, suena el timbre. Es él, que te invita a salir de casa. Tú aceptas, bajas y ahí está él. Con su sonrisa, con su mirada interesante, con sus gestos peculiares, con su manera de hablar tan especial, con todas sus virtudes, y tu mente, automáticamente, da un vuelco de 180º en una milésima de segundo. La oscuridad deja de existir, las fuerzas aparecen, te centras en el presente, y vuelves a comprender que siempre hay un motivo por el que sonreír. Y ese motivo es él. Ese niño que te vuelve loca solo con mirarte. El que te regala sus sonrisas y te presta su alegría. El que te acaricia sin tocarte, el que te consuela sin hablarte, el que te sujeta sin agarrarte, el que te besa con mirarte. Ese niño que te quiere,que te quiere de verdad.

¿A caso sabes tú quién eres?

¿Sabes cómo Peter Pan hablaba del país de nunca jamás? Allí creo que es donde se van todas tus promesas. ¿Hablo de amor, o de amistad? Hablo de las dos cosas, porque si esta amistad empezó fue porque empecé a quererte, empezaste a importarme. ¿Ahora? Ahora también, pero cada vez menos. Estás haciendo que todo eso que era una rutina se quede en recuerdo, que todo eso que me encantaba vivir día a día se quede ahí. Recordándome lo que un día fuiste para mi, y cuando fui alguien para ti. De verdad, tu inmadurez, tu ignorancia, tu egoísmo... No sé que es lo que es. Pero hay algo que está comiendo a esa niña a la que yo tanto adoraba, quizá... Puede que se haya ido a ese lugar donde siempre escapan y nunca vuelven tus promesas.
Dices que ya has dejado de ser esa niña inocente, pero lo has hecho de tal manera que ahora no eres consciente del terreno en el que te estás metiendo, o del que más bien estás saliendo. Delante de ti, detrás de toda esa gente hay un muro, un muro contra el que todos estamos luchando por que no sigas acercándote, pero tu egoísmo te ciega, nos apartas porque dices que te agobias, y al final conseguirás darte tal golpe que caerás al suelo, y al ver que no hay nadie para ayudarte, seguirás siendo tan egoísta de pensar que no tuviste en quién apoyarte y como siempre, seguirás sin darte cuenta de todo lo que un día tuviste. Pero ¿sabes? Esa no es la cuestión, la cuestión es que has dejado de ser tú. 

02 noviembre, 2011

Lucharé


Que siento día a día como todo queda en nada, como todo eso que tú y yo fuimos una vez desaparece entre mis lágrimas y tus suspiros. Que cada vez que paso por tu lado es como si una avalancha de aire pasara y haría que todos esos sentimientos que teníamos antes desaparezcan. Que tenerte a mi lado sentado es como si la distancia que nos separa de océanos se tratase. Que te tengo a mi lado, pero no te tengo cerca. Que al rozarte ya no veo esa chispa que antes prendía un gran fuego. Que ahora tengo que conformarme en esas casualidades en las que choco contigo o cruzamos miradas y tú las quitas. Que cualquier persona lo daría por acabado, cualquier persona tiraría la toalla, se rendiría, se pondría de rodillas a lamentarse por los momentos que no aprovechó en su día. Pero yo no, yo voy a seguir luchando, aunque ahora solo me quede esperar, voy a seguir rozándote cada vez que pueda, te miraré hasta que te pierda en la distancia, pensaré en ti cada instante en el que necesite una razón por la que segui
r adelante, soñaré contigo cada vez que cierre los ojos, y buscaré escusas para volver a escuchar tu voz, que voy a luchar por que todo eso que tuvimos una vez vuelva, por todo eso que puede que tú si, pero que yo no he dejado de sentir.